El acceso a la vivienda en España se ha convertido en uno de los grandes desafíos sociales y económicos de los últimos años. Tanto en nuestro país como en otros. El mercado inmobiliario, especialmente en las principales ciudades, se enfrenta a una paradoja constante: mientras la demanda crece de manera estable, la oferta sigue siendo limitada —especialmente en obra nueva—, generando una tensión creciente en los precios de alquiler y venta. Este problema se ha agravado hasta el punto de que se ha convertido en un tema central de debate tanto para el gobierno como para los expertos en el sector.
La demanda de vivienda se mantiene estable, incluso crece de forma sostenida, debido a que, entre otros factores, cada año se crean en España alrededor de 200.000 nuevos hogares, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta cifra refleja no solo la estabilidad demográfica del país, sino también la necesidad acumulada de aquellos potenciales compradores que, por diversos motivos, aún no han podido adquirir una propiedad.

El perfil de los demandantes es diverso: jóvenes que buscan su primera vivienda, familias que necesitan ampliar su espacio, y personas que prefieren invertir en una propiedad. Sin embargo, esta demanda creciente choca con la dura realidad de una oferta insuficiente —cada año se están construyendo alrededor de 100.000 unidade—, lo que impide a muchos compradores potenciales acceder al mercado en las zonas que desean. Dicho de otra forma: España ha creado en la última década un 43% más de hogares que viviendas construidas
La oferta de vivienda en España es, sin duda, uno de los puntos más críticos de este problema. El Banco de España estima que se necesitarían al menos 500.000 nuevas viviendas para paliar el déficit actual, lo que requeriría una inversión cercana a los 1.200 millones de euros. Sin embargo, la construcción de nuevas viviendas ha disminuido significativamente en comparación con décadas anteriores, como decíamos; lo que agrava la situación.
El producto de obra nueva que se construye tiene la particularidad de que es mucho más eficiente desde un punto de vista energético, y se vende prácticamente al instante en cuanto llega al mercado, debido a la alta demanda. Esto se ve especialmente en los grandes núcleos de población, y las principales capitales, donde el suelo disponible es cada vez más limitado y los precios siguen una tendencia alcista. Y, es tan acuciante este tema que tratamos, que incluso gestoras de inversión con un enfoque sostenible está apostando por el desarrollo de obra nueva para producir vivienda asequible.
Ante esta situación, el acceso a la vivienda se ha convertido en un reto crucial para la sociedad española. Es un asunto que cada vez está más en la agenda pública. Y este desafío, como todos, también abre la puerta a explotar nuevas medidas y oportunidades que puedan contribuir a mejorar la situación. ¿Qué acciones se podrían llevar a cabo?
- Agilizar la tramitación del suelo: Uno de los principales obstáculos para aumentar la oferta de vivienda es la lenta tramitación del suelo urbanizable. Actualmente, los trámites burocráticos y las barreras administrativas retrasan significativamente la construcción de nuevos proyectos inmobiliarios. Agilizar estos procesos permitiría liberar más suelo para la construcción y, a largo plazo, podría contribuir a aliviar la presión sobre los precios.
- Revisar la carga impositiva sobre la vivienda: Los impuestos que gravan la compra de una vivienda en España son considerables, lo que añade una barrera adicional para los compradores, especialmente los jóvenes. Revisar la carga impositiva, con el objetivo de hacerla más accesible, podría favorecer el acceso. ¿Es necesario un IVA del 10% sobre la obra nueva? Este debate ya está encima de la mesa.
- Programas de ayuda a la compra, como Help to Buy en Reino Unido: Implementar programas similares a «Help to Buy» del Reino Unido, que permite a los compradores acceder a préstamos o incentivos para adquirir su primera vivienda, podría ser una solución eficaz para dar respuesta a los problemas de acceso, en línea con temas que hemos abordado en esta newsletter en los últimos meses. Este tipo de medidas ayudaría especialmente a los jóvenes y familias con dificultades para ahorrar lo suficiente para un pago inicial.
- Fomentar la rehabilitación del parque de vivienda existente: En lugar de centrarse exclusivamente en la construcción de obra nueva, la rehabilitación de viviendas antiguas puede ser una solución viable para ampliar la oferta habitacional y mejorar la sostenibilidad. En España, gran parte del parque de viviendas es antiguo y requiere de reformas para cumplir con los estándares energéticos actuales. Impulsar la rehabilitación no solo mejora la calidad de vida de los residentes, sino que también contribuye a paliar la falta de oferta de obra nueva.
El acceso a la vivienda en España, como vemos, es un reto complejo que requiere un enfoque integral. La creciente demanda, la limitada oferta y los altos precios de alquiler y compra tensionan el mercado inmobiliario, afectando a millones de personas. Sin embargo, este desafío también presenta oportunidades claras para mejorar la situación.
Medidas como la agilización de los trámites de suelo, la revisión de la carga impositiva, la implementación de programas de ayuda a la compra y el fomento de la rehabilitación de viviendas existentes pueden marcar la diferencia en el futuro del acceso a la vivienda en el país. Enfrentar este reto de manera decidida no sólo resolvería un problema clave, sino que también generaría un impacto positivo en la economía española y en la calidad de vida de sus ciudadanos.
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