El acceso a la vivienda es uno de los grandes retos del mercado inmobiliario en España. Y es que adquirir una casa o incluso alquilarla se ha convertido en toda una odisea, especialmente en los mercados más tensionados. Esta problemática no es exclusiva de aquí, también se produce en otros países de nuestro entorno. ¿Qué están haciendo los países para intentar minimizar este problema?
En España, uno de los programas más destacados es el Plan Estatal de Vivienda, que se lanzó en 2018, con el objetivo de proporcionar acceso a viviendas asequibles tanto en propiedad como en alquiler. Entre las medidas incluidas se encuentran las subvenciones para el alquiler, dirigidas a personas con ingresos bajos; la promoción de viviendas protegidas, que incentivan la construcción de viviendas a precios asequibles; y ayudas financieras para la rehabilitación y mejora de viviendas existentes. Como referencia, el Plan Estatal de Vivienda ha contado con un presupuesto de 1.443 millones de euros para el período 2018-2021 y ha beneficiado a más de 100.000 personas, proporcionando ayudas para el alquiler y la rehabilitación.
También a nivel nacional, el ejecutivo ha aprobado de forma periódica línea de avales públicos a través del ICO para impulsar la compra de vivienda para jóvenes y facilitar la entrada requerida para la adquisición. En febrero de este año, sacó una nueva convocatoria orientada a ayudar en la adquisición de unas 50.000 viviendas. Estas ayudas consistían en la asignación de una partida de 2.500 millones de euros destinados a cubrir el 20% del precio de la primera vivienda para jóvenes de hasta 35 años y familias con menores a cargo. El límite de ingresos se fijaba en 37.800 euros brutos al año (4,5 veces el IPREM), elevándose al doble en el caso de que la vivienda sea adquirida por dos personas; y el valor del patrimonio que habían de tener era inferior a 100.000 euros.
A nivel regional, otra iniciativa relevante ha sido el Plan Vive Madrid, que comenzó en 2020 con el propósito de promover el alquiler a precios asequibles en la Comunidad de Madrid. Este plan incluye subvenciones directas para reducir el coste del alquiler y servicios de asesoramiento jurídico y financiero tanto para inquilinos como para propietarios. Con un presupuesto de 700 millones de euros hasta 2025, ha proyectado más de 10.000 viviendas para ser alquiladas a precios asequibles.
También en la Comunidad de Madrid, el Ejecutivo autonómico puso en marcha en 2023 el programa Mi Primera Vivienda, ampliado un año después, y orientado a conceder un aval para el acceso de una hipoteca, donde la financiación sea superior al 80% del valor del inmueble e inferior al 95%. Está dirigido a menores de 40 años, solventes y con recursos, pero que no dispongan de los ahorros suficientes para adquirir una vivienda.
En el Reino Unido, una de las iniciativas más conocidas es el programa Help to Buy. Se puso en marcha por parte del Gobierno en 2013 para ayudar a los compradores primerizos a acceder a una vivienda. El programa ofrecía un préstamo que cubría hasta el 20% del precio de la vivienda. Desde su inicio, Help to Buy ha contado con un presupuesto de 29.000 millones de libras hasta 2021 y ha ayudado a más de 300.000 compradores a través del esquema Equity Loan.
Otro programa significativo es el Right to Buy, que se inició en 1980 y permite a los inquilinos de viviendas sociales adquirir su vivienda con descuentos significativos. Desde su lanzamiento, más de 2 millones de viviendas han sido vendidas a través de este programa, financiado principalmente por la venta de las viviendas sociales.
En Francia, el programa Prêt à Taux Zéro (PTZ), lanzado en 1995 y revisado en 2015, ayuda a los compradores primerizos a adquirir su primera vivienda mediante un préstamo sin intereses que cubre hasta un cierto porcentaje del precio de compra, dependiendo de los ingresos y la ubicación de la vivienda. Este programa cuenta con un presupuesto aproximado de 2.000 millones de euros anuales y ha beneficiado a más de 1 millón de hogares desde su creación.
Por su parte, en Alemania, por citar el caso de otro país de nuestro entorno, se implementó en 2018 el programa Baukindergeld para ayudar a las familias con niños a comprar una vivienda. Este programa ofrecía un subsidio anual por cada hijo durante un período de 10 años, proporcionando un apoyo financiero significativo. Con un presupuesto de 10.000 millones de euros hasta 2021, Baukindergeld había beneficiado a más de 200.000 familias.
Fuera del entorno europeo más cercano, también hay casos de éxito relevantes. En Estados Unidos funciona desde los años 30 una agencia pública conocida como Federal Housing Administration (FHA). Su propósito es facilitar la compra de vivienda a personas con ingresos bajos o medios a través de una serie de préstamos, que permiten a los compradores acceder a financiamiento con un pago inicial bajo, a partir del 3,5% del valor de la vivienda, y están garantizados por el gobierno para reducir el riesgo para los prestamistas. Ya sólo en el año 2023, esta iniciativa facilitó el acceso al crédito hipotecario a más de 765,000 compradores y propietarios de viviendas.
En Canadá, existe la iniciativa First-Time Home Buyer Incentive desde 2019. Este programa ofrece a los compradores primerizos la oportunidad de reducir sus pagos mensuales de hipoteca sin aumentar su pago inicial. El gobierno comparte el coste de compra de la vivienda con el comprador, proporcionando hasta el 10% del precio de la vivienda en forma de un préstamo sin intereses que se devuelve cuando se vende la propiedad. Desde su implementación, ha beneficiado a miles de compradores primerizos, facilitando el acceso a la vivienda en un mercado inmobiliario competitivo.
Un último caso de éxito está en Australia, donde el Gobierno implementó en 2020 el First Home Owner Grant (FHOG), que ofrece a los compradores primerizos una subvención única para ayudar con el costo de la compra de su primera vivienda, que puede alcanzar los 10.000 dólares australianos. La cantidad de la subvención varía según el estado y el valor de la propiedad, pero generalmente es de varios miles de dólares australianos. Este programa ha ayudado a cientos de miles de australianos a convertirse en propietarios de viviendas.
Este tipo de iniciativas muestran el esfuerzo que están haciendo con mayor o menor éxito diferentes administraciones públicas alrededor del mundo, con el objetivo de intentar facilitar el acceso a la vivienda a aquellos colectivos que más dificultades tienen.
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